Bizcocho de Ciruelas y Nueces
Galletas Bourbon Caseras
Vierte la leche templada en hilo fino mientras bates a velocidad baja. Tamiza la harina con la pizca de sal directamente sobre la mezcla y bate lo justo para que no queden grumos. Obtendrás una masa muy líquida: es normal.
Bate las claras a punto de nieve firme. Incorpóralas a la mezcla en 3–4 tandas con movimientos envolventes. Deben quedar pequeñas nubes visibles: ayudarán a formar las capas.
Vierte la mezcla en el molde (puedes llenarlo casi hasta el borde; este pastel no sube). Hornea 10 minutos a 180 °C (356 °F). Sin abrir el horno, baja a 160 °C (320 °F) y hornea 50–55 minutos más, hasta que la superficie esté dorada y, al mover suavemente el molde, el centro tiemble ligeramente como flan.
Retira, deja templar 30 minutos en el molde, desmolda tirando del papel y enfría por completo sobre rejilla. Lleva a la nevera mínimo 3–4 horas (mejor toda la noche). Recorta bordes si quieres un corte limpio, espolvorea azúcar glas y corta con cuidado con cuchillo de sierra o filo fino.
Consejos y trucos: No uses mantequilla derretida, cambia la estructura y las capas no se definen bien. La leche templada (no fría) ayuda a emulsionar sin cortar la mezcla. Si la superficie dora en exceso, cubre con papel de aluminio en los últimos 15 minutos. Deja reposar en frío, el pastel es muy frágil en caliente y se rompe si lo cortas antes.